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¿Conoces el slow living y sus beneficios?

Todos sabemos que “las prisas no son buenas consejeras”. Y a pesar de ello, el ritmo de vida actual no parece tenerlo en cuenta. Llenamos el día con multitud de actividades, y las agendas laborales no acostumbran a dar ningún respiro. Eso hace que descanses menos, que muchas veces comas rápido y, en lugar de detenerte a cocinar con productos frescos, optes por comida precocinada. Este ritmo frenético hace también que no haya momento para el relax y que la sensación de agobio te acompañe a menudo.

Pero, ¿hay otra forma de organizarse que ayude a tu bienestar? Eso es lo que busca el slow living, una filosofía que pulsa el pause para vivir la vida poco a poco. Te contamos un poco más sobre ésta y algunos de los beneficios que te propone.

QUÉ ES SLOW LIVING

El slow living es una tendencia que promueve vivir sin prisas y disfrutar más de cada momento. Y eso en todos los ámbitos de la vida. Busca valorar los momentos cotidianos, con menos presencia de la tecnología en el día a día y con más de la naturaleza y el entorno. Una manera de hacer que favorece comer más saludable y descansar lo que el cuerpo y mente necesitan.

5 BENEFICIOS DEL SLOW LIVING

1. Más horas de sueño

El slow living reclama disfrutar de cada acción, también del dormir. No valen excusas como el tener mucho trabajo. Tu cuerpo pide dormir unas horas y hay que dárselas.

Dormir las horas que necesitas te da energía para encarar los retos de cada día. Pero, también, te aporta bienestar. Fortalece tu sistema inmunológico, y ayuda a combatir la depresión y reduce la ansiedad, además de favorecer la memoria, entre otros beneficios.

2. Desconexión tecnológica

La tecnología nos ayuda a estar más cerca cuando la distancia se impone. Lo hemos comprobado con la COVID-19. Pero también nos hace estar más pendientes de obligaciones laborales y aplicaciones, y menos presentes en el entorno físico.

Es por ello que el slow living te aconseja dejar un poco de lado la pantalla y concentrarte en lo que te rodea. Gana espacios sin móvil, y compruébalo por ti mismo. Proponte cada día alguna actividad dejando el móvil en casa, y poco a poco reducirás su consumo: te sentirás menos dependiente de notificaciones, plataformas y APP y estarás más conectado con tu realidad.

¿Conoces qué es el slow living y sus beneficios?

3. Dedicarte tiempo

Esta tendencia defiende el dolce far niente. Es decir, te propone buscar tiempo para gastar en descansar y relajarte. Para ello, no quieras llenar todas las horas del día de actividades y productividad, y tu salud te lo agradecerá. Ten presente que no hacer nada de vez en cuando también ayuda a tu salud física y mental.

Prioriza y recuerda que siempre hay tareas que pueden esperar a otro momento, porque el slow living también reclama el derecho a decir no en aquellos momentos que lo necesites.

4. Armonía interior

El slow living te anima a parar y a escucharte. A dejar de lado el ir corriendo sin reflexionar, dejándote llevar por la inercia de las prisas, y a practicar más a menudo la introspección y la toma de conciencia. Es decir, te ayuda a conocerte mejor, a saber observar qué quieres y qué necesitas y a tomar decisiones más encaminadas a ello.

Además, este movimiento te ayuda a vivir sabiamente el instante. Todos los instantes parecen similares, pero cada segundo es diferente cuando lo vives. Desde este nuevo punto de vista, vences la resistencia al cambio.

5. Conexión cuerpo y mente

¿Nunca te ha pasado estar en una situación determinada mientas que tu mente se aleja con algún problema? Con el slow living esto no te pasará.

Poner en práctica las sugerencias de esta tendencia y disfrutar más de cada momento sin pensar en la próxima tarea que hay que cumplir favorece que tu cuerpo y tu mente estén equilibrados. Es decir, tu mente no interferirá con problemas del trabajo en tu tiempo familiar o social, ni al revés. Así será natural el disfrutar de cada cosa que hagas en todo momento.

Recuerda estos beneficios, respira y empieza a bajar el ritmo. Deja cosas para mañana. Regálate momentos, tómate tu tiempo para cocinar y también para comer, pon límites al tiempo laboral y disfruta en profundidad de momentos de ocio, con una buena lectura, por ejemplo. ¡Dedica tiempo a tu bienestar y te lo agradecerá!